Llegará el día en el que todos seremos iguales.
Llegará el día en el que sólo habrá paz.
Llegará el día en el que no habrán ni ricos ni pobres.
Llegará el día en el que no habrán ni guapos ni feos.
Llegará el día en el que no habrán guerras.
Llegará el día en el que no existirá la enfermedad.
Llegará el día en el que nadie pasará hambre.
Llegará el día en el que nadie oirá llorar a un niño.
Ese día llegará. A unos antes que a otros, pero a todos nos llegará.
Y entonces será demasiado tarde.
Por eso, mientras llega ese día, tratemos de vivir lo más armoniosamente posible.