No es posible ignorar por más tiempo la secreta pero omnipresente conspiración de la arroba (@). Este aparentemente inocente símbolo que se usa en Internet para saber a quién dirigimos el correo electrónico ha pasado a formar parte de nuestras vidas...
Algunos lo escriben como si se tratara de una terminación mixta, en un presunto intento por alcanzar una comunicación políticamente correcta. Otros, por el contrario, lo emplean como elemento ornamental. En muchos mensajes publicitarios se puede ver como símbolo de modernidad.
Pero la mente informada y alerta no puede dejar de hacerse preguntas ante las que los ignorantes ríen y los inconscientes callan: ¿Cuál es el origen real de este símbolo? ¿Se trata de un arma secreta extraterrestre? ¿De la CIA? ¿Del FBI? ¿De la NBA? ¿Cuánto tiempo pasará antes de que forme parte del alfabeto de los idiomas de este mundo? ¿Es en realidad una estratagema para que todos nos acostumbremos a usarla y luego nos cobren un impuesto cuando no sepamos vivir sin ella?
Permanezcamos alerta ante esta amenaza evidente, peor que la venida del anticristo. Sólo falta que le dediquen una revista.